A DOS AÑOS DE NNA4

Frenar para seguir

Releyendo lo que escribía exactamente un año atrás, puedo decir que a veces el tiempo nos afecta menos de que creemos. Con 12 historias nuevas sobre 13 libros (en un caso analizamos dos libros juntos), todo lo prometido siguió su curso, se continuó la vía de la exploración y de las lecturas sin un método preciso, tanteando por un lado y por otro, sin seguir los dos mandatos principales que rigen a la crítica literaria que se suele escribir, es decir, sin escribir necesariamente sobre las «novedades del mercado» (los libros recién publicados que las editoriales envían a los periodistas-críticos para que ellos lo comenten y así les den publicidad) ni las recomendaciones de la Academia.

Posiblemente lo mejor que hicimos en este espacio durante 2015 haya sido el análisis de dos novelas «cualquiera», dos hallazgos inútiles en librerías de viejo de libros publicados hace 15 años y olvidados rápidamente, que sirvieron de caso testigo para avanzar un poco sobre conceptos como «canon literario», «obra» y «proyecto literario». Esto, sumado al análisis de dos libros muy bien escritos de personas medianamente ajenas al mundillo literario, y contrastando con la lectura de Ladrilleros y Chicas muertas, de Selva Almada, junto con nuestra última publicación, acerca de la Obra completa de una joven autora ya fallecida, Andrea Rabih, resultó funcional para echar un vistazo y sacar algunas conclusiones acerca de estas tres ideas (por supuesto, no es nuestra tarea elaborar esas conclusiones; simplemente ofrecemos algunas herramientas para alcanzarlas a través de la lectura de las entradas que figuran en los hipervínculos).

En 2016 no vamos a abandonar el proyecto, no es el plan dejar de hacer crítica literaria. Pero sí vamos a hacer una pequeña pausa de uno o, a lo sumo, dos meses, mientras reestructuramos la página web, a la vez que pensamos en nuevos temas para trabajar. No es que no hayamos leído libros publicados de 2000 a esta parte en Argentina que no ameriten ser analizados en este segmento intitulado «Nueva Narrativa Argentina en 4 párrafos», pero a veces es bueno detenerse un momento para pensar desde dónde vamos a leer, qué es lo que vamos a buscar en este nuevo año de lecturas.

Los candidatos ya fueron casi todos seleccionados. El desafío entre tanta novedad deberá ser volver a bucear entre las profundidades, leer cosas de años anteriores, el período vacío que tenemos (que tengo yo en forma personal, en realidad) entre 2000 y 2008, ir poblando de puntos esta línea del tiempo. Ya soltaremos el embrague y reanudaremos el avance lento e inseguro, pero con la consciencia tranquila de saber que esto es lo mejor que podemos hacer.